A casi terminar la primera semana de clases, no me ha gustado para nada... el miércoles es el día más pesado y jueves tengo actividad deportiva.
Hoy fue un día demasiado malo, en la clase de álgebra vimos el primer tema... es extenso pero no muy difícil. En cálculo vimos otro tema igual de extenso, más fácil que el tema de álgebra pero es demasiado cansado, con decir que el maestro tuvo que usar 1 pizarrón completo y la cuarta parte de otro.
No es por esa razón la causa de que no me guste esta semana, sobre todo este día... si no que hoy he perdido mi cartera... debí haberla dejado tirada en el baño cuando me cambiaba para ir a deportes, pero no estoy seguro, por suerte solo tiene unos cuantos centavos así que puede que aparezca en la prefectura (iré mañana a ver si alguien tuvo la bondad de llevarla) no me preocupa la cartera ni los centavos que tiene, si no que ahí está mi credencial de la escuela. Espero que aparezca... estoy cansado y deprimido... tanto que cuido mis cosas para que yo mismo las pierda.
hmm... ¿qué más puedo contar?... no sé, contaré algo que creo que pasó ayer:
Entré al salón después de que tocaron el timbre, para ese entonces tenía mi cartera... bueno, me dirigí a mi asiento y había alguien dentro del salón, me empezó a sermonear... :
-¡Hey! ¿qué vas a hacer ahora?
.¿De qué?
-¿Cómo que de qué? ella está en la tarde, ¿por qué no te quedas después de clases?
-No, ¿para qué?
-¿Cómo que para qué? pues para que hables con ella.
-No, no, ya pasó.
-Te vas a arrepentir.
-No, no, no es para tanto.
-No pierdes nada con intentarlo.
-¿quién se queda solo para ver a alguien?
-Ayer me quedé y vi a la mía, deberías de pedir su número.
-Estás loco, que flojera, lo tengo.
-¡Asta! ¿y por qué no le hablas?
-Hace tiempo que no le hablo y de seguro se asustará o que se yo, no quiero molestarla.
-Háblale, le puedes pedir su número otra vez, yo consigo números en 5 minutos.
-Mejor no, no me puedo quedar hasta tarde, hay mucha tarea y cosas que tengo que hacer.
-hmm... excusas, vamos a quedarnos hoy.
(arrojé la izquierda fulminante para ya parar esa conversación)
Antes de que terminará su última frase- Escucha, Creo que tiene novio, no estoy seguro, pero la he visto.
-hmm... cierto, yo vi que ayer andaba con alguien, bueno, entonces ni modo.
-Sí.
Tocaron el timbre y se fue.
No sé si estuve mal ¿por qué es tan difícil olvidarla? entro a clases con la mente en blanco y después de esto vuelven los recuerdos, más las clases, más el tiempo, más los problemas matemáticos que tengo que pensar... creo que esa fue la razón por la que se me perdió la cartera, estar pensando demasiadas cosas al mismo tiempo fue la causa... ya ni modo.
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