domingo, 23 de marzo de 2014

Bitácora 48: "Lado erróneo" (segunda parte)

Ser bueno para las cosas que nunca fui bueno... es una paradoja, pero para mi es una realidad.

Desde chico y por azares del destino, fui a dar al equipo de basketball de mi antigua escuela, al principio, en primero de primaria, yo había elegido la actividad de ajedrez (el destino no me condenó a ser un ñoño) pero al segundo día de actividad, sentí algo que me impedia ir al salón de ajedrez, por alguna extraña razón no quería subir a ese salón de puros nerds aunque me pareciese interesante ese juego, por alguna extraña razón me senté en una de las bancas del patio de la escuela y me quede viendo como jugaban los niños de la actividad de basketball, yo no conocía ese deporte y me daba igual, recuerdo que estando sentado en esa banca pensé "Todos los días me sentaré aquí sólo y sin hacer nada durante los seis años de primaria" hasta que llegó una maestra y me preguntó qué estaba haciendo ahí y en qué actividad estaba, creo que le dije que no sabía o que en ninguna y llamó al maestro de basquetball para ver si tenía un lugar para mi en su clase, con gusto aceptó al maestro,  no sabía que estaba a punto de pisar el infierno... que inocente era en ese entonces, al poco tiempo de empezar el maestro vio que no era bueno y que no tenía esperanzas de poder jugar bien, era debil y tosco para botar el balón, a un amigo y a mi nos tenía odio y no nos dejaba ir al baño así que procuraba no tomar agua hasta que acabara la clase, pero en tercer año de primaria salí de esa jungla de sufrimiento, llegó un nuevo maestro de basketball y este sería mi mentor, mi fortaleza y el que haría posible mis sueños, el que nunca olvidaré y creo que jamás tendré otro equipo de basketball por que para mi es el mejor, el maestro Martín.

Un día nos invitó a formar un equipo de basquetball, yo al principio no quería, con lo poco y mal que jugaba y la mala experiencia que tenía del antiguo maestro no me sentía seguro, pero un amigo me convenció y acepté.

pasaron los meses y no sentía mejoría, al principio era sólo el cambio para la actual estrella de basketball de la prepa en la que estoy, Sebastián y me sentía triste por eso, en las finales al maestro le daba miedo sacarme a jugar y lo hacía sólo unos minutos por que era obligatorio que todos jugaran y yo también con mis nervios y el miedo que siempre tendré a afrontar las cosas, pero las cosas cambiarían.

Los últimos años de primaria el maestro vio algo en mi algo a lo que le podía sacar provecho, mi velocidad, ya que no era bueno encestando y hasta ahora lo sigo siendo,  decidió que la defensa era la pocición que deberia ejercer, al principio fui un alero:

                                                               boteador
                                        alero                                                   alero
                             
                                      poste                                                     poste


porque los postes eran los jugadores altos y gruesos, por no decir gorditos jeje, pero mucho tiempo fui ala, pero a veces los alas encestan... y eso era mi punto debil, por no ser bueno encestando no quiero decir que nunca encesté una canasta, aunque fueran contadas las veces que encestaba en los torneos me sentía muy feliz cuando lo hacía y me motivaba más a entrenar. Iba a los entrenamientos lloviera o no y en periodos de examenes hubieron ocasiones en la que sólo yo iba y el maestro aprovechaba a enseñarme unos cuantos trucos defensivos y practicaba duramente los tiros, pero uno de esos días vio que si era bueno encestando, pero sólo de dos maneras especiales,  una de esas era de "triple" (Correr hacia la canasta, caminar 2 pasos sin botar y saltar para encestar) y la otra manera que ya en el climax de mi etapa de deportista hice famosa, y que todos querian hacerla aunque sólo yo la había perfeccionado y descubierto primero, la tecnica de tiro "Alley oop" para poder hacer eso, el maestro entreno mis piernas para saltar cada vez más alto y correr más rápido, mi abdomen para resistir los contactos de la entrada del "triple" y mis brazos para poder tener un buen control del balón. Todo lo que soy ahora fisicamente se lo debo a el, sin el todavía sería un esqueleto andante, como me decía de antes y me seguia diciendo de cariño a mi y también a un amigo que todavia lo veo, Luis Mario o como todos le dicen "Shaggy".

Pronto me convertiría en titular en todos los partidos y finales, pronto pasaría a ser "Poste"  pronto me convertiria en el inquebrantable número 11, pronto sería conocido como "Rocky" (me encantaban sus peliculas) y me reflejaba cada vez que las veía (no sé donde quedo esa camisa), pronto sería convocado para la selección de mi estado aunque no fui seleccionado, viajaría a Izamal a jugar y pude haber ido a campeche pero por una operación en el apéndice se arruinaron mis planes, me deprimí esa vez, y el maestro fue a verme en el hospital, fue un momento muy fuerte para mi, pero dios sabe porque pasan las cosas. Todo eso pude logra con esfuerzo.

Aunque ya no puedo volver a jugar por falta de tiempo y mis estudios, desearía volver a esos inolvidables tiempos, ahora puedo correr muy rápido pero me cansó, me falta condición física y con mi problema de mi "tabique desviado" hace que se me vaya el aire o me de el famoso "Golpe de caballo", en la secundaría un maestro de educación física me estuvo entrenando para ser atleta e iba a ir a unas competencias con los más rápidos de la escuela, yo no era el mejor, pero estaba entre ellos, nunca se dieron esas competencias pero pude aprender un modo adecuado de correr y ya no volví a correr como loco. Ahora me dicen el "Correcaminos" en mi taller de voleibol, quien sabe porque jajaja, el entrenador me recuerda mucho al maestro martín, su caracter es similar pero es mas blando. aún así nos respetamos mutuamente y aún estoy aprendiendo a jugar bien voleibol, no sé si lo lograré pero despues de 3 años aprenderé algo bueno de este deporte.







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