Ayer no hubo clases y hoy fue el examen de matemáticas, no puedo reprobar, espero haber salido bien, solo esa materia me preocupa. También aprendí a hacer algo de Origami que me habían mostrado una vez en el laboratorio, una forma de papel que si la soplas de un lado se infla, se convierte en una cajita y adentro le tienes que escribir algo, me pareció muy original, lo primero que se me vino a la mente fue: ¡Le daré uno el 14 de febrero!, pero tal vez se lo de antes, tengo que dejarme llevar por la situación. Una compañera del salón cuando le mostraron la figura dijo: ¡Que romántico! si me dieran una me enamoraría. Esa es una buena calificación para algo que solo necesitas papel y pluma para hacerlo, claro que voy a decorarlo mejor para que sea algo especial y bonito para ella.
Hoy al salir del examen la vi, estaba con sus amigas y también vi a una amiga que está en su salón, saludé a mi amiga y fui a buscar a mis amigos. No la perdía de vista, pero llego un momento que me distraje y desapareció, le dije a mis amigos que ya me iba, la verdad, solo fue una escusa para ver si estaba en la entrada, pudo romper mi campo de visión. No la vi en la entrada, desapareció o a lo mejor seguía adentro de la escuela. Mañana espero hablarle, me gustaría saber como le va en los exámenes.
Ayer la que me dijo que había sacado 60 me dijo que mintió y que los exámenes de matemáticas los hace perfectos, ¡es una genio!... y me dijo que le hablara para que me ayudara. ¿Cómo podría decirle que me ayude así de la nada? ... no es normal. A veces pienso que soy muy metódico en esto, creo que no estoy dejando fluir mi imaginación y estoy respetando siempre los pasos y suponiendo lo que está mal y lo que está bien... debo de dejarme llevar por la situación y no pensar en esas cosas.

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